Nacido Brooklyn e hijo de inmigrantes judíos huidos de Polonia, perdió a muchos parientes en el Holocausto y pasó gran parte de su infancia en cama debido a problemas de salud. Fue a los 12 años cuando vio la película de Disney Fantasía y decidió que quería convertirse en ilustrador.
Durante los años 50, Sendak ilustraba los libros de otros autores, antes de empezar a escribir sus propias historias. Muy famoso fue su trabajo en las series Little bear de Else Holmelund. Su primer trabajo en solitario fue Kerry's Window en 1956.
El salto definitivo a la fama le vino en 1963, cuando publicó "Where the Wild Thing Are", protagonizado por monstruosos personajes (en realidad parodias de sus tíos y tías). El libro cuenta la historia de Max, un niño que tras ser castigado en su habitación emprende un viaje fantástico a una tierra misteriosa cuyos grotescos habitantes lo coronan rey. Pese a las críticas recibidas por algunos padres especialemente
Libro tras libro, Sendak dio un giro a la sobria tradición centenaria de los cuentos infantiles, en las que los protagonistas eran siempre impecables héroes de comportamiento ejemplar, nada de lo malo que les ocurría duraba demasiado y todo se resolvía perfectamente al final con alguna lección moral. En lugar de todo eso, los personajes de Sendak son cabezotas, mandones y a veces hasta resultan odiosos, como los niños de verdad. Por ejemplo en Pierre, el protagonista de el mismo nombre responde con la frase "me da igual!" a todo cuanto se le dice. Sus imágenes son también inquietantes algunas veces, y los argumentos están cargados de situaciones de separación: niños secuestrados, padres desaparecidos, perros que se escapan...
Curiosamente, en una famosa entrevista con Stephen Colbert este mes de enero (que resultó ser una de sus últimas apariciones públicas) el autor afirmó que "No hago esto para hacer felices a los niños". Y aún así lo logró, a generaciones enteras de ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario