sábado, 14 de abril de 2012
Calgary
viernes, 13 de abril de 2012
Los hombres que miran fijamente a las cabras
(The men who stare at goats)
Creo que la crítica ha sido especialmente dura con Los hombres que miran fijamente a las cabras. Entiendo de sobra que semejante reunión de talentos como son Ewan McGregor, George Clooney, Kevin Spacey y Jeff Bridges genere descomunales expectativas, pero tampoco es plan de acribillarla si el resultado no torna en una obra maestra digna de figurar en los anales la historia del cine. A mí desde luego me ha gustado, y mucho.
La película comienza con un redactor de un periódico de poca monta llamado Wilton (Ewan), que un día tiene que entrevistar a un tío que afirma ser miembro del Ejército de la Nueva Tierra, una división súper-secreta de soldados entrenados en técnicas paranormales para ser convertidos en armas sigilosas. En teoría, estos podrían espiar a distancia, matar con el poder de la mirada o romper las lineas enemigas en espíritu, sin cuerpo.
Tras un desengaño amoroso, Wilton decide dar un giro a su vida e impregnarla de la pasión que carece, así que se embarca en un vuelo a Kuwait, don la esperanza de poder cruzar la frontera al Irak de la guerra. Ahí se encuentra con Lyn Cassady (George), de quien se dice que es el mejor soldado del Ejército de la nueva tierra. Wilton lo presiona para que hable de su pasado y éste le habla de un veterano de Vietnam aficionado al ácido llamado Bill Django (Jeff), quien le vendió a la armada la noción de luchar sin limitaciones físicas. Bridges interpreta aquí un papel bastante similar al de El Gran Lebowski, lo que hará todavía más extraordinaria su actuación.
La acción de la película transcurre entre el reciente Oriente Medio y eventos sucedidos 20 años antes, Cuando Cassidy se entrena bajo las órdenes de Django para convertirse en, como lo llaman ellos, un "guerrero Jedi" (nota graciosa que Wilton/McGregor nunca haya oído hablar de ellos ni haya visto Star Wars). Clooney no sobreinterpreta y resulta bastante persuasivo, haciendo de Cassady un hombre cuerdo que ha visto lo imposible y no le queda otra que creer en ello. Le muestra a Wilton vídeos de una cabra y un hámster asesinados son el poder de la mente. En teoría, con él los hombres podrían hasta atravesar paredes- si, por supuesto, creen que pueden.
Ambos Wilton y Cassidy se adentran en el Irak de la guerra, donde todo es hostilidad hacia ellos. Cassady pretende combatirla empleando técnicas paranormales. Hopper (Kevin) es el archi-enemigo de Cassydy, que aparece para complicar aún más la situación. La trama se convierte entonces en una sarta de absurdeces que, pese a lo caóticas que puedan parecer, terminan tomando sentido y conformando una hilarante historia que te tiene 93 minutos con la sonrisa puesta.
Como nota final, he leído que esta película es una adaptación bastante libre de un libro del mismo título. Si resulta igual de desternillan que la película, merecerá la pena echarle un vistazo.
jueves, 12 de abril de 2012
La Isla es en realidad dos películas diferentes compitiendo por la posesión de la pantalla. Se alude a debates como la ultravigilancia de la sociedad o las implicaciones morales de clonar humanos, hasta que se aparta a un lado esa semi-inteligente primera parte para dejar paso a una combinacion de hostias, disparos y anuncios publicitarios. Intenté contar cuantas marcas se dejan ver a lo largo de la historia (la mayoría de forma poco subliminal), pero me perdí al llegar a la docena.
Es en esta mitad del film cuando el director, Michael Bay, hace de las suyas. Crea una trepidante segunda parte con las suficientes persecuciones y explosiones como para satisfacer a los más sedientos de acción. Y aunque resulta fascinante, te deja preguntándote qué habrá sido de la historia que se empezó a contar.
El siempre genialísimo Ewan McGregor interpreta a Lincoln Six-Echo, habitante una facilidad más blanca e impoluta que el mejor anuncio de detergentes, que afirman que es casi el único reducto libre de la letal contaminación que ha asolado la tierra. El otro es La Isla, un paradisíaco espacio natural accesible únicamente mediante un sorteo de loteria que se realiza cada noche. Scarlett Johansson es Jordan Two-Delta, también residente de ese complejo con aires de Gran Hermano y amiga de Lincoln. Todos con quienes conviven tienen asumidos sus roles en la comunidad superviviente, pero Lincoln comienza a preguntarse cuanto tiene de verdadero aquello que les cuentan, y si hay algo más que les estàn ocultando. La respuesta a todo esto es, evidentemente, desagradable, y lleva a los dos protagonistas a huir con la ayuda de un trabajador del recinto (Steve Buscemi). El jefazo, Sean Bean, no puede permitir que escapen, así que pone en marcha una impresionante persecución que ocupa casi media película y que temrina de la forma más predecible posible (al fin y al cabo es Sean Bean, el spoiler con patas).
Y es que La Isla es un buen thriller de 90 minutos, la pena es que dure 140.
viernes, 6 de abril de 2012
"Las ideas forman una especie de andamiaje en tu mente. Es como la pauta de un diseño químico. En la mayoría de los casos, la gente se atasca en esas pautas, como en los surcos de un disco de vinilo, y nunca logra salir de ellas. [..]
Si quieres vivir de forma creativa, como un artista, no debes mirar demasiado hacia atrás. Tienes que estar dispuesto a recoger todo lo que eres y todo lo que has hecho y arrojarlo por la ventana.
Cuanto más se esfuerza el mundo exterior por fijar una imagen de quien eres, más difícil resulta seguir siendo un artista, y por esa razón muchas veces los artistas tienen que decir "Adiós, tengo que irme. Me estoy volviendo loco y tengo que salir de aquí". Y entonces se van a hibernar a algún otro sitio. a lo mejor después resurgen levemente cambiados."
Steve Jobs
jueves, 5 de abril de 2012
miércoles, 4 de abril de 2012
Pero, si eres como yo, lo que haces es seguir persiguiendo la tormenta.
- épica cómo?
- ya sabes, abarcando años y contienentes, vidas arruinadas, sangre derramada... épica. pero el verano está a la vuelta de la esquina, y dejaremos de vernos. luego te irás de la ciudad y todo habrá terminado.
- logan...
- lo siento. si puediera volver atrás...
- oh, vamos! vidas arruinadas? sangre derramada? de verdad crees que una relación debe ser tan complicada?
- nadie escribe canciones sobre las que son sencillas
lunes, 2 de abril de 2012
Me encantan las bibliotecas. Estanterías llenas de libros: cubiertas, encuadernaciones, diarios, guías, mapas, manuales, palabras, magia; esparcidos por todas partes, apretados, amontonados sin demasiado cuidado. Carritos chirriantes siendo empujados por los pasillos llenos de libros que esperan volver a sus hogares. El sonido de las páginas al ser pasadas, el olor de los libros viejos, ese esperanzador y anticipado sentimiento que te invade cuando posas tus dedos sobre un libro que nunca has leído, pero tanto has oído hablar. La biblioteca es un lugar en el que puedes pasar la tarde entera y salir con la sensación de que has estado viviendo otra vida en el margen de unas pocas horas. Palabras y tanto, tanto conocimiento escondido entre páginas que esperan pacientemente ser abiertas, nuevos mundos y revelaciones impresos meticulosamente en tinta negra sobre arrugadas y amarillentas hojas de papel, pensamientos, ideas y sentimientos, todos guardados apretadamente entre sus cubiertas.