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martes, 7 de agosto de 2012

Esto es lo que somos ahora: un número de cuatro dígitos, un parón en el tiempo, un subrayado en el calendario, un post-it en la nevera sin adhesivo. Esto es en lo que hemos devenido con el paso de los años: una mirada apartada, el recuerdo de un verano frío, todas las fotografías veladas. El sonido de las olas rompiendo contra el acantilado, una risa lejana, el sol que no nos daña. Las palabras afiladas cortando el viento furioso, saltando al vacío sin decir nada. La madrugada desteñida y húmeda girando en la lavadora. Venecia inundada de lágrimas. Septiembre a la vuelta de la esquina, avecinando nubarrones y nosotros aún en pijama. El traqueteo del tren que se marcha sin nosotros, un par de lluvias ácidas en agosto. 

—¿Y luego qué?, preguntas indeciso.

El cataclismo: Bonnie y Clyde tiroteados al Norte de Luisiana, con el cigarrillo todavía a medias, mientras el verano atónito sigue su curso... conteniendo las ganas de tronar. 

lunes, 30 de julio de 2012

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Hoy se presenta ante mí como un ser humano. No hay demasiadas diferencias entre nosotras, excepto el hecho de que ella ha estado en lo más hondo del mundo, y ha vuelto a salir. Nadando entre las olas de la tristeza, donde ningún hombre puede respirar. Es más dura que una roca, más valiente que un toro. No hay lugar al que no pueda ir. No hay fuerza que no pueda vencer. 
Y aún así, ahí está. Mirándome con esos ojos castaños. Quiero dejarla entrar, pero no soy capaz de abrirme. Ella es yo calzada con los zapatos de la valentía. La necesito esta noche, pero puede que ya sea demasiado tarde.

viernes, 2 de marzo de 2012

De lo que escribía hace unos años...

Cuando miro mi horario con sus 8 horas de clase diarias que incluyen entrar a las 9:30 los viernes (qué universitario que se precie tiene clase los viernes por la mañana????) sólo puedo pensar una cosa: "oh dios mío adoro periodismo".

hay muchos tipos de carreras, pero el estándar de vida universitaria que nos vende la convivencia en piso compartido con una dieta basada en las pizzas precocinadas y el chino de la calle de arriba, la progresiva muerte neuronal producida por la cantidad de sustancias introducidas en el cuerpo (ya sea por vía bucofaringea o pulmonar) y las habituales juergas masivas en el piso a las que termina uniéndose hasta la pareja de jubilados de 3ºA no resulta totalmente compatible con un horario como el mío, en el que además la asistencia a prácticas es obligatoria (que pasan lista neeeen).

sea como sea, no seré yo quien incumpla los cánones, aunque ello implique una reducción de las horas de sueño con su consecuente disminución de la concentración inversamente proporcional al nivel de cafeína en sangre.

(28/09/2008)